El mejor tiempo en Zegama-Aizkorri no se entiende igual que en una maratón llana. Aquí mandan los 42,195 km, los 5.472 metros de desnivel acumulado y un terreno tan técnico que castiga cualquier error en la subida, en la bajada o en la gestión del esfuerzo. Yo lo resumiría así: la referencia masculina sigue siendo 3:36:40, de Kilian Jornet, y la femenina vigente ya está en 4:08:09, de Tove Alexandersson.
Lo esencial de la marca en Zegama-Aizkorri
- El récord absoluto masculino de la carrera es 3:36:40, firmado por Kilian Jornet en 2022.
- El récord femenino vigente es 4:08:09, logrado por Tove Alexandersson en 2026.
- La prueba oficial mide 42,195 km y acumula 5.472 m de desnivel positivo.
- La dureza del circuito explica por qué una gran marca aquí vale más que en un maratón de asfalto.
- En 2026, el mejor tiempo masculino de la edición fue 3:45:07, pero quedó lejos del récord de Jornet.
- Si comparas tiempos, conviene mirar también el perfil, el barro y el ritmo en los puertos, no solo el cronómetro final.
Cuál es el récord que define de verdad la carrera
Si hablamos del mejor tiempo absoluto de Zegama-Aizkorri, la respuesta es clara: 3:36:40 de Kilian Jornet, logrado en 2022. Ese es el registro masculino de referencia y, a día de hoy, sigue intacto. En categoría femenina, la marca vigente ya es 4:08:09, de Tove Alexandersson, establecida en 2026.
No me parece útil quedarse solo con un número suelto. En una prueba de montaña como esta, el récord no mide únicamente velocidad: también mide capacidad de subir con poco margen de error, bajar rápido sin romperse y sostener el esfuerzo en un terreno que cambia de seco a embarrado en cuestión de minutos. Por eso un tiempo aquí pesa mucho más que un cronómetro similar en asfalto.
| Categoría | Marca | Atleta | Año | Lectura rápida |
|---|---|---|---|---|
| Masculina | 3:36:40 | Kilian Jornet | 2022 | Sigue siendo la referencia histórica de la prueba |
| Femenina | 4:08:09 | Tove Alexandersson | 2026 | Nuevo listón de una edición muy rápida pese a la dureza |
La organización sigue presentando Zegama como una maratón alpina de altísima exigencia, y esa etiqueta no es marketing: es una forma bastante precisa de decir que aquí el tiempo final depende tanto de las piernas como de la cabeza. Esa idea nos lleva al perfil del recorrido, que es el verdadero motivo por el que estos registros se consideran tan especiales.

Por qué el recorrido convierte cada récord en una excepción
La carrera oficial se disputa sobre 42,195 km, con 5.472 m de desnivel acumulado, una altitud máxima de 1.551 m en Aketegi y una superficie técnica que ronda el 50%. A eso se suma un tiempo límite de 8 horas y una secuencia de subidas y bajadas que no deja respirar al corredor durante demasiado rato.
| Dato del recorrido | Valor | Por qué importa |
|---|---|---|
| Distancia total | 42,195 km | La carrera se parece al maratón solo en el nombre |
| Desnivel acumulado | 5.472 m | La subida castiga mucho más que en un circuito llano |
| Altura máxima | 1.551 m | El aire, el terreno y la fatiga cambian el ritmo real |
| Superficie técnica | Aprox. 50% | Hay que correr, pero también saber andar y colocar bien el pie |
| Tiempo límite | 8 horas | Obliga a gestionar muy bien el esfuerzo desde el inicio |
Y ese contexto ayuda a interpretar mejor la comparación entre marcas masculinas y femeninas, porque el terreno no premia solo la potencia: premia la economía de movimiento y la lectura correcta del recorrido.
Cómo se comparan las marcas masculina y femenina
En una carrera tan exigente, comparar tiempos absolutos sin más puede llevar a conclusiones pobres. Yo prefiero mirar la evolución de cada registro por separado y después leer lo que dice sobre el nivel competitivo de cada edición. En ese sentido, el contraste entre 2022 y 2026 es muy claro: el récord masculino sigue siendo el de Jornet, pero el femenino ha dado un salto enorme con Alexandersson.
| Comparativa | Tiempo anterior | Tiempo nuevo | Diferencia | Qué indica |
|---|---|---|---|---|
| Récord femenino | 4:16:43 | 4:08:09 | 8 minutos y 34 segundos | Una actuación muy superior al registro de 2022 |
| Récord masculino | 3:36:40 | Sin cambio | Se mantiene | La marca de Jornet sigue siendo extraordinaria |
La diferencia de 8:34 en mujeres no es un ajuste menor. Habla de una corredora capaz de dominar la carrera de principio a fin, sin depender de un tramo favorable ni de una caída del ritmo ajeno. En Zegama, eso solo ocurre cuando se juntan forma, valentía y una lectura muy fina de cada segmento. Y ese fue precisamente uno de los grandes titulares de 2026.
Qué cambió en la edición de 2026
La edición de 2026 dejó una lectura interesante para cualquiera que siga atletismo de montaña. En hombres, Elhousine Elazzaoui ganó en 3:45:07, una marca muy seria, pero aún a 8 minutos y 27 segundos del récord de Jornet. En mujeres, Tove Alexandersson no solo ganó: rebajó el mejor tiempo histórico hasta 4:08:09, según la clasificación oficial de la prueba.
La diferencia entre ambas carreras ayuda a entender algo importante. El cronómetro no siempre cae igual de fácil en las dos categorías, y el estado del terreno pesa muchísimo. Cuando el circuito está húmedo o embarrado, la parte técnica se vuelve más decisiva que la pura capacidad aeróbica. Ahí es donde una corredora o corredor excepcional puede marcar un salto histórico, como hizo Alexandersson, mientras otros campeones firman una victoria de enorme nivel sin tocar el récord.
La GTWS describió esa jornada como un día histórico en Zegama, y no exagera demasiado: no solo por el récord femenino, sino porque la carrera volvió a dejar claro que esta prueba funciona como examen mayor del trail europeo. Si buscas un tiempo rápido aquí, necesitas algo más que buena forma; necesitas una ejecución casi impecable.
La lectura correcta del récord en una carrera tan extrema
Cuando analizo Zegama-Aizkorri, siempre llego a la misma conclusión: el mejor tiempo importa, pero importa de verdad solo si se interpreta con el contexto correcto. No se puede evaluar la marca de un corredor como si estuviera en una prueba plana, ni tampoco comparar años sin mirar el barro, el calor, la lluvia o el nivel del grupo de cabeza.
Si yo tuviera que resumir qué debe mirar el aficionado, diría esto: primero, el tiempo final; después, el perfil del recorrido; y, por último, la manera en que se ha corrido cada subida y cada bajada. En Zegama, el récord es la suma de todo eso. Por eso sigue siendo una referencia tan potente dentro del atletismo de montaña y por eso cada nueva edición se sigue leyendo con tanta atención en España y fuera de ella.
La respuesta corta, entonces, es esta: el gran récord masculino de Zegama-Aizkorri sigue en 3:36:40, y la mejor marca femenina ya está en 4:08:09. La respuesta útil es que ambas cifras solo se entienden de verdad cuando se mira la dureza del recorrido, porque en esta carrera el cronómetro nunca cuenta la historia completa por sí solo.