La etapa de Alfa Romeo en Fórmula 1 es más interesante de lo que parece a simple vista: no fue una escudería nacida desde cero, sino una alianza con Sauber que mezcló tradición, patrocinio y desarrollo técnico. Aquí explico cómo se formó ese proyecto, qué pilotos lo marcaron, cuáles fueron sus mejores resultados y por qué hoy ya no compite con ese nombre. También aclaro el punto que más confunde en 2026: qué pasó con el equipo después de 2023 y cómo seguirle la pista ahora.
Lo esencial de la etapa de Alfa Romeo en la F1
- La marca regresó al Mundial en 2018 junto a Sauber, tras más de 30 años fuera de la parrilla.
- La estructura real siempre fue la de Sauber; Alfa Romeo aportó nombre, imagen y peso comercial.
- Su mejor resultado moderno fue el sexto puesto de 2022, con 55 puntos.
- En 2023 se cerró la alianza y el nombre desapareció del campeonato.
- Hoy, en 2026, la continuidad deportiva del antiguo proyecto ya pasa por Audi.
Cómo nació la alianza con Sauber
Si yo tuviera que resumir el origen del proyecto en una sola idea, diría esta: Alfa Romeo volvió a la Fórmula 1 por la puerta de Sauber, no como un equipo nuevo de fábrica. El acuerdo se firmó en 2017 para arrancar en 2018 y tenía una lógica muy clara: la marca italiana recuperaba presencia en el campeonato y la estructura suiza ganaba respaldo comercial, visibilidad y estabilidad.
El contexto también importaba. Alfa Romeo no era un nombre cualquiera en el paddock: la marca había ganado el primer Mundial de Fórmula 1 en 1950 con Nino Farina, y Juan Manuel Fangio completó aquel dominio histórico. Ese pasado le daba mucho valor simbólico al regreso, aunque la realidad del proyecto moderno fuera mucho más pragmática. En la práctica, la base seguía estando en Hinwil, con Sauber como operador técnico y Ferrari como socio de motores.
Ese matiz es el que evita la confusión más habitual. Quien buscaba una “escudería Alfa Romeo” en sentido clásico se encontraba, en realidad, con un proyecto híbrido: una marca con herencia enorme y una estructura independiente que llevaba años sobreviviendo y reinventándose. Entender eso ayuda a leer mejor toda su evolución, que fue bastante más cambiante de lo que suele recordarse.
Con esa base clara, la cronología se entiende mejor, porque el nombre cambió varias veces y eso suele liar a quien mira solo la clasificación.
La cronología que explica su evolución

La historia del equipo se sigue mucho mejor por temporadas que por etiquetas, porque cada curso dejó un contexto distinto. La tabla de abajo resume el recorrido más útil para el lector que quiere situarse rápido.
| Temporada | Nombre usado | Pilotos principales | Balance rápido |
|---|---|---|---|
| 2018 | Sauber Ferrari | Charles Leclerc y Marcus Ericsson | Arranca el acuerdo con Alfa Romeo y Leclerc confirma su salto de calidad. |
| 2019 | Alfa Romeo Racing Ferrari | Kimi Räikkönen y Antonio Giovinazzi | 8.º en constructores con 57 puntos. |
| 2020 | Alfa Romeo Racing Ferrari | Kimi Räikkönen y Antonio Giovinazzi | 8.º con 8 puntos, un año muy difícil en ritmo puro. |
| 2021 | Alfa Romeo Racing Ferrari | Kimi Räikkönen, Antonio Giovinazzi y Robert Kubica como reserva | 9.º con 13 puntos; el equipo pierde terreno pese a algunos destellos. |
| 2022 | Alfa Romeo Ferrari | Valtteri Bottas y Zhou Guanyu | 6.º con 55 puntos, su mejor posición moderna. |
| 2023 | Alfa Romeo Ferrari | Valtteri Bottas y Zhou Guanyu | 9.º con 16 puntos y cierre de la etapa con Alfa Romeo. |
La lectura más honesta de esa tabla es esta: 2022 fue el gran año deportivo por posición, aunque 2019 sumó dos puntos más en números absolutos. Yo no me quedaría solo con la cifra bruta, porque el valor real de 2022 estuvo en que el coche volvió a ser competitivo en una zona media mucho más apretada. En 2023, en cambio, ya se notó que el proyecto estaba entrando en fase de transición.
Si uno mira el conjunto, la evolución fue bastante lógica: un arranque prometedor, una caída fuerte en 2020, cierta estabilización en 2021 y un rebote serio con Bottas y Zhou en 2022. Después, el cierre fue menos vistoso de lo que merecía la historia de la marca.
Los pilotos y resultados que más marcaron la etapa
La identidad deportiva del equipo se entiende mejor a través de sus pilotos. Cada uno aportó algo distinto, y no siempre fue velocidad pura; a veces fue credibilidad, consistencia o simplemente una lectura más clara de dónde estaba el coche respecto al resto.
- Charles Leclerc aprovechó el año 2018 como trampolín. Su paso por Sauber mostró talento a un nivel que ya apuntaba a Ferrari, y por eso esa temporada tiene tanto peso en retrospectiva.
- Kimi Räikkönen dio al proyecto una dosis de legitimidad deportiva. En 2021, por ejemplo, firmó 10 de los 13 puntos del equipo y cerró allí su carrera en Fórmula 1.
- Antonio Giovinazzi fue la cara de la continuidad entre 2019 y 2021. Su valor estuvo en sostener el coche en una zona media muy estrecha, aunque nunca tuvo un monoplaza que le permitiera atacar arriba con frecuencia.
- Valtteri Bottas cambió la percepción del equipo en 2022. Llegó con experiencia de ganador y se convirtió en el ancla de un año que devolvió al grupo un sexto puesto muy serio.
- Zhou Guanyu aportó novedad y proyección. Además de convertirse en el primer chino a tiempo completo en la parrilla, sumó puntos útiles y dio continuidad al proyecto en una temporada de transición.
También hubo una figura de fondo que conviene no olvidar: Fred Vasseur. Su etapa ayudó a ordenar el área deportiva y a dar sentido al proyecto antes de marcharse a Ferrari. En equipos como este, el liderazgo importa casi tanto como la aerodinámica, porque una estructura pequeña puede ganar o perder una temporada por decisiones de gestión.
Si hay una conclusión práctica aquí, es sencilla: cuando un equipo no pelea por victorias, los nombres de los pilotos no se entienden solo por su fama. Hay que mirar qué coche tenían entre manos y qué margen real existía para convertir un fin de semana bueno en un resultado visible.
Por qué dejó de llamarse Alfa Romeo
El final del nombre no fue una sorpresa repentina, sino una salida anunciada con antelación. La alianza comercial cerró su ciclo al terminar 2023 y, a partir de ahí, la estructura pasó por otra fase de identidad antes de la llegada de Audi. En 2024 y 2025 el apellido Alfa Romeo ya había desaparecido de la parrilla, y en 2026 la operación compite bajo una nueva marca vinculada al fabricante alemán.
Esto es importante porque evita un error frecuente en búsquedas y debates: hoy ya no existe un equipo actual de Alfa Romeo en Fórmula 1. Lo que existe es la continuidad de Sauber, primero con otra denominación comercial y después bajo el proyecto Audi. Si alguien busca noticias actuales del “equipo Alfa Romeo”, en realidad está mirando una etapa histórica, no el presente del campeonato.
También cambia la lectura del palmarés. No conviene mezclar la herencia de Alfa Romeo como constructor legendario con esta etapa moderna de patrocinio titular. Son dos relatos relacionados, sí, pero no idénticos. El primero pertenece a la historia grande de la Fórmula 1; el segundo, a la vida deportiva reciente de Sauber.
Con eso en mente, la transición a Audi deja de parecer una ruptura brusca y se entiende como una evolución lógica de una misma base técnica. Y ahí es donde más sentido tiene cerrar el análisis: no en el nombre, sino en lo que realmente dejó esta etapa.
Lo que yo miraría para seguir esta historia hoy
Si quisiera seguir el rastro de este proyecto en 2026, me fijaría en tres cosas. La primera es el linaje del equipo: Sauber sigue siendo la columna vertebral de toda la historia reciente. La segunda es la etiqueta comercial, porque los nombres cambian más rápido que la estructura deportiva. La tercera es el salto hacia Audi, que convierte a esta antigua escudería en una pieza mucho más grande del tablero actual.
También ayuda mirar los coches por su denominación interna. Los modelos C37, C38, C39, C41, C42 y C43 cuentan mejor la evolución técnica que cualquier cambio de patrocinio. Cuando un aficionado entiende eso, deja de perseguir solo el logo y empieza a leer la historia del equipo con más precisión.
Mi lectura final es clara: la etapa de Alfa Romeo en Fórmula 1 dejó una mezcla de prestigio, altibajos y un pico deportivo muy digno en 2022. No fue un proyecto de título ni lo pretendió, pero sí fue una forma seria de conectar una marca histórica con un equipo que necesitaba identidad y apoyo. Si hoy buscas esa historia, lo más útil es verla como lo que fue: un capítulo concreto, ya cerrado, dentro de la larga evolución de Sauber hacia su nueva era.